Fuente: Secretaria de Comunicacion Social GCBA
El Ministerio de Desarrollo Urbano del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires informó hoy que a partir de mañana, martes 3 de noviembre de 2009, a las 10 hs., en el marco del Plan de Reordenamiento de Tránsito, la Avenida Juan de Garay, se convertirá en doble mano de circulación general sin restricciones, entre las calles Combate de los Pozos y Lima Oeste.
Las líneas de colectivos que ahora circularán por Avenida Garay, descongestionando Pavón y Av. Brasil son:4, 12, 62, 84, 95 B, 97, 133, 143, 151 y 168 (ex 90).
De esta manera se convierte en una avenida de doble mano de circulación general. Además se agrega un giro a la calle Santiago del Estero.
No se permitirá el estacionamiento en Av. Juan de Garay de lunes a viernes de 7 a 21hs.
NOTA PARA LOS MEDIOS:
Con motivo de este anuncio, se informa a los medios de comunicación que desde las 9:30 horas podrán ubicar los móviles en la esquina de Combate de los Pozos y Avenida Juan de Garay.
lunes, 2 de noviembre de 2009
sábado, 31 de octubre de 2009
Entre muelas y demoliciones
Fuente Pagina 12
Los vecinos de Barracas tienen uno de los blogs más interesantes dedicados al patrimonio edificado. Y uno de los más llenos de opiniones. Esta semana tocaron el tema de los criterios de catalogación que se están usando en el Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales en una nota llamada “Arquitectos y odontólogos”, que vale la pena reproducir: “Desde la entrada en vigencia en la Ciudad de la ley 3056 cualquier edificio anterior a 1941 está preventivamente protegido y cualquier pedido de demolición debe ser antes autorizado por el Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales conformado por representantes de comisiones legislativas, colegios profesionales, organismos gubernamentales y entidades oficiales con incumbencia en patrimonio. El mencionado Consejo comenzó a establecer entonces los parámetros que determinaban cuándo un edificio “merecía” ser protegido o podía demolerse sin problemas.
“Quienes creímos que a partir de ese momento las demoliciones de casas de valor patrimonial se detendrían nos encontramos con la realidad de que el CAAP permite demoler mucho más de lo que efectivamente protege aplicando criterios cuando menos discutibles. Uno de ellos es el llamado de ‘muelas cariadas’. Con este curioso eufemismo se identifica a aquellos casos en los que una casa queda ‘atrapada’ entre dos edificios en altura. Esta situación, cada vez más frecuente, determina según el CAAP que no merezca ser protegida y se autorice su demolición.
“Los argumentos esgrimidos hacen referencia a la supuesta necesidad de homogeneizar los perfiles arquitectónicos ‘enrasando’ alturas, pero nada dicen del valor particular de cada pieza. Como si el haber tenido la desgracia de tener torres nuevas a sus lados la despojara de toda valía.
Dicen que ‘todo tiene que ver con todo’ y la capacidad de asombro no parece agotarse en ese sentido. ¡Ahora la culpa la tiene el dentista!”
Los vecinos de Barracas tienen uno de los blogs más interesantes dedicados al patrimonio edificado. Y uno de los más llenos de opiniones. Esta semana tocaron el tema de los criterios de catalogación que se están usando en el Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales en una nota llamada “Arquitectos y odontólogos”, que vale la pena reproducir: “Desde la entrada en vigencia en la Ciudad de la ley 3056 cualquier edificio anterior a 1941 está preventivamente protegido y cualquier pedido de demolición debe ser antes autorizado por el Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales conformado por representantes de comisiones legislativas, colegios profesionales, organismos gubernamentales y entidades oficiales con incumbencia en patrimonio. El mencionado Consejo comenzó a establecer entonces los parámetros que determinaban cuándo un edificio “merecía” ser protegido o podía demolerse sin problemas.
“Quienes creímos que a partir de ese momento las demoliciones de casas de valor patrimonial se detendrían nos encontramos con la realidad de que el CAAP permite demoler mucho más de lo que efectivamente protege aplicando criterios cuando menos discutibles. Uno de ellos es el llamado de ‘muelas cariadas’. Con este curioso eufemismo se identifica a aquellos casos en los que una casa queda ‘atrapada’ entre dos edificios en altura. Esta situación, cada vez más frecuente, determina según el CAAP que no merezca ser protegida y se autorice su demolición.
“Los argumentos esgrimidos hacen referencia a la supuesta necesidad de homogeneizar los perfiles arquitectónicos ‘enrasando’ alturas, pero nada dicen del valor particular de cada pieza. Como si el haber tenido la desgracia de tener torres nuevas a sus lados la despojara de toda valía.
Dicen que ‘todo tiene que ver con todo’ y la capacidad de asombro no parece agotarse en ese sentido. ¡Ahora la culpa la tiene el dentista!”
Etiquetas:
CAAP( CONSEJO ASESOR ASUNTOS PATRIMONIALES)
martes, 27 de octubre de 2009
La placita más cara sigue dando que hablar
Fuente: Página 12
Por Sergio Kiernan
Este miércoles, la Comisión de Espacio Público de la Legislatura porteña aprobó un pedido de informes al Ejecutivo sobre las obras en la diminuta plaza de las Madres. Es apenas un triangulito de cemento y plástico con un par de árboles y un par de farolitas que divide el tránsito en Garay y Entre Ríos. Pero, chiquita como es, la placita tiene la distinción de haber costado un ojo de la cara a los contribuyentes porteños: se gastó algo más de medio millón de pesos en remodelar su veredita de cemento peinado y en instalarle sus dos faroles.
El pedido de informes fue iniciativa del diputado Fernando Cantero y se originó en las notas de este suplemento y su texto arranca recordando que “el sábado 4 de julio de 2009, bajo el título de ‘La plazoleta más cara de la ciudad’, se publica en m2 un artículo firmado por el arquitecto Marcelo L. Magadán en el cual expresa su preocupación por el alto costo que demandó la remodelación de la Plazoleta de la Madres ubicada en Avenida Juan de Garay 1801, entre avenida Entre Ríos y Combate de los Pozos”. La comisión recuerda que el lugar tiene “37 metros cuadrados de tierra sin pasto, 63 metros cuadrados de pavimento de cemento peinado y dos columnas de alumbrado, lo que, de acuerdo con el autor, sumando cemento y tierra, son 100 metros cuadrados. Conclusión: $ 5328,50 el metro cuadrado de plazoleta remodelada”.
Como se informó en su momento, la nota hizo que el defensor adjunto del Pueblo porteño, Gerardo Gómez Coronado, iniciara dos semanas después una actuación, pidiendo explicaciones sobre los dineros gastados. El pedido de informes cita a Gómez Coronado y a nuestra nota del 19 de septiembre –aunque cita a este autor como “arquitecto”, cosa a desmentir con carácter de necesidad y urgencia–, donde se compara el costo de la obra en la plazoleta con la de la mucho mayor plaza Libertad. Resulta que la Libertad, que ocupa una manzana entera y no es un triangulito, costó apenas el triple.
Un indicio de las razones para la desmesura de costos es que la plaza grande fue atendida por la Ciudad por canales normales y licitaciones de rutina, mientras que la plazuela de Garay fue arreglada por una entidad inesperada. La obra fue licitada el año pasado por la Subsecretaría de Atención Ciudadana, entidad dedicada justamente a eso: dirige los CGP, recoge iniciativas, escucha quejas y sólo tiene que ver con algo pecuniario en el sentido de recoger iniciativas para el presupuesto participativo. De hecho, las únicas “obras” que se le conocen a la subsecretaría son cosas como pintar un club de barrio para los carnavales, en los que suele prestar escenarios y tiras de luces.
La obra fue adjudicada a una empresa con el notable nombre de Aventura Emprendimientos SA y terminó costando $ 532.850,50. Como dice Cantero y aprobaron los diputados de la comisión, “los trabajos allí realizados y el monto abonado a primera vista aparecen como desproporcionados, comparados con otras obras que está realizando el gobierno de la Ciudad en distintos espacios públicos”. Por eso piden al Ejecutivo que les envíe el pliego de licitación, el análisis de precios de las ofertas, la lista de insumos, el detalle del costo final por metro, la orden de compra y el detalle de lo que se pagó hasta ahora.
Como un pedido de informes de la Legislatura es un acto oficial y con plazo de treinta días, es posible que la subsecretaria de Atención Ciudadana, Gladys Esther González, finalmente salga de su pétreo silencio con respecto a esta obra tan cotizada. Gladys Esther no tiene la menor carrera en obras públicas, plazas ni cementos, pero fue directora por el PRO en el Banco Ciudad en tiempos de Jorge Telerman. Estuvo entonces a cargo de la publicidad del banco, con lo que se sabe que sí hizo licitaciones.
Y tal vez allí aprendió a guardar silencio: las notas sobre su placita ya activaron a la Defensoría del Pueblo y a la Legislatura, pero no a ella. Qué funcionaria tan discreta.
Por Sergio Kiernan
Este miércoles, la Comisión de Espacio Público de la Legislatura porteña aprobó un pedido de informes al Ejecutivo sobre las obras en la diminuta plaza de las Madres. Es apenas un triangulito de cemento y plástico con un par de árboles y un par de farolitas que divide el tránsito en Garay y Entre Ríos. Pero, chiquita como es, la placita tiene la distinción de haber costado un ojo de la cara a los contribuyentes porteños: se gastó algo más de medio millón de pesos en remodelar su veredita de cemento peinado y en instalarle sus dos faroles.
El pedido de informes fue iniciativa del diputado Fernando Cantero y se originó en las notas de este suplemento y su texto arranca recordando que “el sábado 4 de julio de 2009, bajo el título de ‘La plazoleta más cara de la ciudad’, se publica en m2 un artículo firmado por el arquitecto Marcelo L. Magadán en el cual expresa su preocupación por el alto costo que demandó la remodelación de la Plazoleta de la Madres ubicada en Avenida Juan de Garay 1801, entre avenida Entre Ríos y Combate de los Pozos”. La comisión recuerda que el lugar tiene “37 metros cuadrados de tierra sin pasto, 63 metros cuadrados de pavimento de cemento peinado y dos columnas de alumbrado, lo que, de acuerdo con el autor, sumando cemento y tierra, son 100 metros cuadrados. Conclusión: $ 5328,50 el metro cuadrado de plazoleta remodelada”.
Como se informó en su momento, la nota hizo que el defensor adjunto del Pueblo porteño, Gerardo Gómez Coronado, iniciara dos semanas después una actuación, pidiendo explicaciones sobre los dineros gastados. El pedido de informes cita a Gómez Coronado y a nuestra nota del 19 de septiembre –aunque cita a este autor como “arquitecto”, cosa a desmentir con carácter de necesidad y urgencia–, donde se compara el costo de la obra en la plazoleta con la de la mucho mayor plaza Libertad. Resulta que la Libertad, que ocupa una manzana entera y no es un triangulito, costó apenas el triple.
Un indicio de las razones para la desmesura de costos es que la plaza grande fue atendida por la Ciudad por canales normales y licitaciones de rutina, mientras que la plazuela de Garay fue arreglada por una entidad inesperada. La obra fue licitada el año pasado por la Subsecretaría de Atención Ciudadana, entidad dedicada justamente a eso: dirige los CGP, recoge iniciativas, escucha quejas y sólo tiene que ver con algo pecuniario en el sentido de recoger iniciativas para el presupuesto participativo. De hecho, las únicas “obras” que se le conocen a la subsecretaría son cosas como pintar un club de barrio para los carnavales, en los que suele prestar escenarios y tiras de luces.
La obra fue adjudicada a una empresa con el notable nombre de Aventura Emprendimientos SA y terminó costando $ 532.850,50. Como dice Cantero y aprobaron los diputados de la comisión, “los trabajos allí realizados y el monto abonado a primera vista aparecen como desproporcionados, comparados con otras obras que está realizando el gobierno de la Ciudad en distintos espacios públicos”. Por eso piden al Ejecutivo que les envíe el pliego de licitación, el análisis de precios de las ofertas, la lista de insumos, el detalle del costo final por metro, la orden de compra y el detalle de lo que se pagó hasta ahora.
Como un pedido de informes de la Legislatura es un acto oficial y con plazo de treinta días, es posible que la subsecretaria de Atención Ciudadana, Gladys Esther González, finalmente salga de su pétreo silencio con respecto a esta obra tan cotizada. Gladys Esther no tiene la menor carrera en obras públicas, plazas ni cementos, pero fue directora por el PRO en el Banco Ciudad en tiempos de Jorge Telerman. Estuvo entonces a cargo de la publicidad del banco, con lo que se sabe que sí hizo licitaciones.
Y tal vez allí aprendió a guardar silencio: las notas sobre su placita ya activaron a la Defensoría del Pueblo y a la Legislatura, pero no a ella. Qué funcionaria tan discreta.
lunes, 26 de octubre de 2009
Las propiedades sobre Reconquista se dispararon desde que se peatonalizó
Sociedad / Edición Impresa
El aumento por el impacto del cambio urbanístico es del 11,1%, un incremento que no se registra en ninguna otra zona de la ciudad. Esperan que ocurra lo mismo en las calles Suipacha y Defensa. Malestar de vecinos.
Fuente: CRITICA, BA, 26.10.2009
Claudio Mardones
El corazón de la City porteña tiene otro precio desde que se transformó en peatonal. En Reconquista, el metro cuadrado de los locales comerciales se valorizó en un 22% y el de sus departamentos creció un 12% desde que la comuna puso en marcha el Plan Prioridad Peatón sobre esa calle, considerada una de las más antiguas de la ciudad. Los datos surgen de un estudio de la Unidad de Sistemas de Inteligencia Territorial del gobierno porteño, que comparó los precios de Reconquista en el tramo comprendido entre Córdoba y Ricardo Rojas antes y después de la peatonalizació n.
El documento demuestra que “antes de los trabajos se detectó un precio promedio de 2.095,8 dólares por metro cuadrado” y que la cifra trepó a las 2.539,4 después del cambio urbanístico. Las mediciones fueron realizadas en los 12 meses posteriores a la obra y sus conclusiones señalan que, por fuera de los aumentos generales de los locales en venta dentro del mercado inmobiliario porteño, las estimaciones confirman que “el aumento correspondiente exclusivamente al impacto de la peatonalizació n es del 11,1%”.
A pesar de las críticas y reparos vecinales, la peatonalizació n es un gran negocio para los propietarios y para las inmobiliarias, que ahora sostienen con más fuerza que nunca que “mejora la vida comercial de la calle y valoriza sus bienes”. Aunque las grandes plazas de todo el mundo han sufrido serias caídas en sus valores, Buenos Aires es uno de los pocos casos cuyos bienes inmuebles han mantenido o mejorado sus precios.
VENTA, DIVINO TESORO. En el caso de Reconquista, el impacto no sólo valorizó los locales, sino también los precios de las oficinas. Respecto a los departamentos ubicados en todo el entorno a la nueva calle Reconquista, el incremento de las propiedades trepó al 12,3%.
“Mientras que en 2008 el precio de las ofertas realizadas promediaba los 1.883 dólares por metro cuadrado, en la actualidad ese precio alcanza los 2.116 dólares por metro cuadrado”. De todos modos, el relevamiento de la USIT es cauto al respecto y aclara que “como una parte de ese aumento corresponde a la dinámica propia del mercado inmobiliario de toda la ciudad, la valorización producida por la peatonalizació n alcanza un 6,2%”, señala el informe.
Para los autores del estudio, el impacto de la obra ha potenciado su estructura de negocios, pero no la alteró. En la zona de Reconquista comprendida por Córdoba y Ricardo Rojas, el modelo peatonal se ha consolidado, pero no cambió la composición de sus negocios. Antes de la peatonal, el 47% de sus comercios eran gastronómicos, el 10,2 estaba dedicado a la venta de productos alimenticios, el 8,2% a la venta de artículos para el hogar y el 6,1 a oficinas. Ahora, los números son similares. La gastronomía concentra el 45% de los comercios y existe la misma cantidad de locales dedicados a la venta de alimentos y a oficinas. Salvo por un detalle: hay menos comercios destinados a la venta de electrodomésticos. Para los analistas, el predominio de la actividad gastronómica tiene directa relación con la ampliación de la vía pública. Desde la peatonalizació n, la mayoría de los comercios pudieron duplicar la cantidad de mesas dispuestas en la calle.
La versión peatonal de Reconquista también cambió los precios de locación. La comparación entre las mediciones previas y posteriores a la peatonalizació n reveló que el alquiler de los locales aumentó un 14,1%, con “un ritmo más acelerado que el del conjunto de la ciudad, que creció un 5%”. Sin embargo, las comparaciones de los alquileres actuales de toda Reconquista con los números previos a su peatonalizació n arrojan un incremento del 21%, cuando la ciudad registra una suba del 17,1% promedio.
De acuerdo con cálculos oficiales, se crearon 6 mil metros cuadrados de espacio público útil con un costo total de 3,5 millones de pesos, pero “su valor agregado alcanzó los 42,3 millones de pesos”, es decir, “que esta obra tuvo un efecto multiplicador 12 veces mayor a su valor”. Para la comuna, este proceso no sólo llegará a Reconquista, sino a Suipacha, la otra arteria del microcentro que será peatonal a partir del año próximo. Otro negocio redondo.
La otra cara: de la City a la villa 31
“Detrás de la euforia de las inmobiliarias, está la amargura de los inquilinos”, se lamenta Rogelio, uno de los pocos habitantes que le quedan a la City porteña. Aunque muchos ya se fueron, él todavía alquila en esa zona porque le queda cerca de su trabajo. Sus viejos vecinos no se alejaron mucho, pero dejaron las callecitas más oscuras del Bajo para alquilar dentro de la Villa 31, la única zona accesible para un trabajador que se desempeñe en los hoteles, restós o comercios del Bajo, la City o Puerto Madero. Ahora, las silenciosas procesiones de obreros madrugadores ya no salen de los viejos edificios del centro, sino de los costados de la Villa 31, la zona que ha comenzado a recibir a todos los trabajadores del gran emporio comercial del microcentro, que ya no pueden alquilar ni un altillo en la City. Para ellos, Reconquista es el anticipo de lo que vendrá. Los próximos capítulos sucederán en Suipacha y Defensa, dos futuras peatonales cuyos costos las harán inaccesibles para el bolsillo del trabajador medio. La otra cara de la burbuja inmobiliaria.
El aumento por el impacto del cambio urbanístico es del 11,1%, un incremento que no se registra en ninguna otra zona de la ciudad. Esperan que ocurra lo mismo en las calles Suipacha y Defensa. Malestar de vecinos.
Fuente: CRITICA, BA, 26.10.2009
Claudio Mardones
El corazón de la City porteña tiene otro precio desde que se transformó en peatonal. En Reconquista, el metro cuadrado de los locales comerciales se valorizó en un 22% y el de sus departamentos creció un 12% desde que la comuna puso en marcha el Plan Prioridad Peatón sobre esa calle, considerada una de las más antiguas de la ciudad. Los datos surgen de un estudio de la Unidad de Sistemas de Inteligencia Territorial del gobierno porteño, que comparó los precios de Reconquista en el tramo comprendido entre Córdoba y Ricardo Rojas antes y después de la peatonalizació n.
El documento demuestra que “antes de los trabajos se detectó un precio promedio de 2.095,8 dólares por metro cuadrado” y que la cifra trepó a las 2.539,4 después del cambio urbanístico. Las mediciones fueron realizadas en los 12 meses posteriores a la obra y sus conclusiones señalan que, por fuera de los aumentos generales de los locales en venta dentro del mercado inmobiliario porteño, las estimaciones confirman que “el aumento correspondiente exclusivamente al impacto de la peatonalizació n es del 11,1%”.
A pesar de las críticas y reparos vecinales, la peatonalizació n es un gran negocio para los propietarios y para las inmobiliarias, que ahora sostienen con más fuerza que nunca que “mejora la vida comercial de la calle y valoriza sus bienes”. Aunque las grandes plazas de todo el mundo han sufrido serias caídas en sus valores, Buenos Aires es uno de los pocos casos cuyos bienes inmuebles han mantenido o mejorado sus precios.
VENTA, DIVINO TESORO. En el caso de Reconquista, el impacto no sólo valorizó los locales, sino también los precios de las oficinas. Respecto a los departamentos ubicados en todo el entorno a la nueva calle Reconquista, el incremento de las propiedades trepó al 12,3%.
“Mientras que en 2008 el precio de las ofertas realizadas promediaba los 1.883 dólares por metro cuadrado, en la actualidad ese precio alcanza los 2.116 dólares por metro cuadrado”. De todos modos, el relevamiento de la USIT es cauto al respecto y aclara que “como una parte de ese aumento corresponde a la dinámica propia del mercado inmobiliario de toda la ciudad, la valorización producida por la peatonalizació n alcanza un 6,2%”, señala el informe.
Para los autores del estudio, el impacto de la obra ha potenciado su estructura de negocios, pero no la alteró. En la zona de Reconquista comprendida por Córdoba y Ricardo Rojas, el modelo peatonal se ha consolidado, pero no cambió la composición de sus negocios. Antes de la peatonal, el 47% de sus comercios eran gastronómicos, el 10,2 estaba dedicado a la venta de productos alimenticios, el 8,2% a la venta de artículos para el hogar y el 6,1 a oficinas. Ahora, los números son similares. La gastronomía concentra el 45% de los comercios y existe la misma cantidad de locales dedicados a la venta de alimentos y a oficinas. Salvo por un detalle: hay menos comercios destinados a la venta de electrodomésticos. Para los analistas, el predominio de la actividad gastronómica tiene directa relación con la ampliación de la vía pública. Desde la peatonalizació n, la mayoría de los comercios pudieron duplicar la cantidad de mesas dispuestas en la calle.
La versión peatonal de Reconquista también cambió los precios de locación. La comparación entre las mediciones previas y posteriores a la peatonalizació n reveló que el alquiler de los locales aumentó un 14,1%, con “un ritmo más acelerado que el del conjunto de la ciudad, que creció un 5%”. Sin embargo, las comparaciones de los alquileres actuales de toda Reconquista con los números previos a su peatonalizació n arrojan un incremento del 21%, cuando la ciudad registra una suba del 17,1% promedio.
De acuerdo con cálculos oficiales, se crearon 6 mil metros cuadrados de espacio público útil con un costo total de 3,5 millones de pesos, pero “su valor agregado alcanzó los 42,3 millones de pesos”, es decir, “que esta obra tuvo un efecto multiplicador 12 veces mayor a su valor”. Para la comuna, este proceso no sólo llegará a Reconquista, sino a Suipacha, la otra arteria del microcentro que será peatonal a partir del año próximo. Otro negocio redondo.
La otra cara: de la City a la villa 31
“Detrás de la euforia de las inmobiliarias, está la amargura de los inquilinos”, se lamenta Rogelio, uno de los pocos habitantes que le quedan a la City porteña. Aunque muchos ya se fueron, él todavía alquila en esa zona porque le queda cerca de su trabajo. Sus viejos vecinos no se alejaron mucho, pero dejaron las callecitas más oscuras del Bajo para alquilar dentro de la Villa 31, la única zona accesible para un trabajador que se desempeñe en los hoteles, restós o comercios del Bajo, la City o Puerto Madero. Ahora, las silenciosas procesiones de obreros madrugadores ya no salen de los viejos edificios del centro, sino de los costados de la Villa 31, la zona que ha comenzado a recibir a todos los trabajadores del gran emporio comercial del microcentro, que ya no pueden alquilar ni un altillo en la City. Para ellos, Reconquista es el anticipo de lo que vendrá. Los próximos capítulos sucederán en Suipacha y Defensa, dos futuras peatonales cuyos costos las harán inaccesibles para el bolsillo del trabajador medio. La otra cara de la burbuja inmobiliaria.
sábado, 24 de octubre de 2009
Chacabuco 1353
Hola Blogueros:
hace meses pude descubrir que habían demolido la antigua y hermosa casa chorizo que ocupaba el lote de Chacabuco 1353.
En la actualidad en su frente se ve un cartel que promociona un futuro edificio de deptos de 7 pisos con local comercial, desarrollado por un grupo llamado "Urbe Developments" que al parecer estaría asociado a... Hilda Lew (los mismos de Chacabuco 1586).
Les dejo el link del futuro edificio, ¿Alguien sabe si se intentó hacer algo para evitarlo? Comento que es la manzana donde iba a estar también la Quartier San Telmo.
http://www.urbespacios.com.ar/
http://www.urbespacios.com.ar/pdfs/chacabuco_planos.pdf
http://www.urbespacios.com.ar/pdfs/chacabuco_1353.pdf
hace meses pude descubrir que habían demolido la antigua y hermosa casa chorizo que ocupaba el lote de Chacabuco 1353.
En la actualidad en su frente se ve un cartel que promociona un futuro edificio de deptos de 7 pisos con local comercial, desarrollado por un grupo llamado "Urbe Developments" que al parecer estaría asociado a... Hilda Lew (los mismos de Chacabuco 1586).
Les dejo el link del futuro edificio, ¿Alguien sabe si se intentó hacer algo para evitarlo? Comento que es la manzana donde iba a estar también la Quartier San Telmo.
http://www.urbespacios.com.ar/
http://www.urbespacios.com.ar/pdfs/chacabuco_planos.pdf
http://www.urbespacios.com.ar/pdfs/chacabuco_1353.pdf
viernes, 23 de octubre de 2009
Una visita a una casa construida en 1880 y preservada por sus dueños hasta en detalles que ya resultan prácticamente únicos.
Fuente Pagina 12
Por Sergio Kiernan
Debe ser que hay gente que sabe vivir: en esta ciudad tan baqueteada, algunos seres inteligentes sigue viviendo en casas de una belleza sobrenatural. Lo lograron con una idea poco vueltera, la de conseguirse una vivienda noblemente construida, restaurarla y reequiparla sin enmendarles la plana a sus autores originales, y disfrutar de espacios que los nuevos dogmas tontamente nos niegan. Esta casa de 1880 en el barrio de Montserrat, que fue catalogada por pedido de sus dueños, es un ejemplo de particular belleza de este estilo de vida.
La casa podría estar en la Toscana o alguna isla griega, hasta en las costas viejas de Turquía, porque participa plenamente de ese estilo internacional italianizante que tantas alegrías nos dio en más de un continente. En su versión argentina, es la variante sin fisuras ni cortes de la vieja casa criolla, ornada con buen arte pero manteniendo el retaceo nuestro, eso de no darse tantos aires.
Como se ve claramente en las fotos, esta casa es de las de chorizo, organizadas a un lado del terreno y dejando el otro primero a un zaguán, luego a un patio de recibir, más tarde a un segundo zaguán –este abierto– y al final a un segundo patio más informal y ajardinado. El primer patio mantiene sus portones originales, su maravillosa puerta de entrada al patio, con los vidrios de 1890 grabados con las iniciales del dueño de entonces y su galería de sólidas columnas de hierro fundido, industria nacional y marca Vasena. El pavimento de todo este conjunto sigue en sus tonos de calcáreo y la única novedad es que la galería fue cerrada para ganar un ambiente y posibilitar una segunda circulación sin tanto frío.
Atrás, el patio es más ancho y fue ensanchado aún más demoliendo uno de tantos ambientes. Por eso, lo que fuera simplemente en paño de servicios –cocina, retrete, piecita al fondo– es ahora un pequeño edificio autónomo entre las plantas locas que casi se comen el aljibe original.
Pero lo que se gana el alma del visitante son los ambientes de honor, canónicamente adelante en el orden de las cosas. Según pudieron reconstruir los dueños, la casa estaba básicamente terminada en 1880 y fue decorada en dos etapas, hacia 1890 y 1901. Ahí, se estima, los ambientes de adelante recibieron sus yesos ornamentales, sus pinturas y sus dados. Y es muy posible que entonces se conectaran también el gran living –la sala– con el recibidor, por medio de un marco de dos columnas con una pesada entablatura de gran dignidad.
Lo que emboba de estos ambientes son los cielo rasos, unas yeserías elegantes que fueron pintadas a mano en el estilo decorativo de la época. En la sala se ven, en los rincones, pequeños cuadros que muestran una mano más original e inquieta, que dejó piecitas únicas allá arriba. El efecto total es de un reposo alegre, una elegancia cálida.
Luego siguen, como se estilaba en la época, dormitorios que resultaron demasiado oscuros para sus habitantes de un siglo después. La solución fue una serie de lucarnas decoradas con vitrales de época, recurso que funciona tan bien que parece original. Lo mismo ocurre con las mayólicas y alturas de la cocina, que engaña con soltura y parece un ambiente de entonces.
Lo que sí es de entonces es la miríada de detalles de hace un siglo largo. Hay puertas en esta casa que conservan sus maderitas ochaveras y sus picaportes de caja, de los que vienen con una oreja de bronce. Hasta se conserva el sótano original, de los que tienen puerta trampa.
Esta casa preserva el apogeo de la arquitectura doméstica porteña antes del triunfo del estilo francés. La intolerable piqueta y la manía de remodelar todo la hacen ya casi única en una ciudad que supo vivir así.
La casa tiene su propia página de internet en www.vivienda1880.com.ar
Por Sergio Kiernan
Debe ser que hay gente que sabe vivir: en esta ciudad tan baqueteada, algunos seres inteligentes sigue viviendo en casas de una belleza sobrenatural. Lo lograron con una idea poco vueltera, la de conseguirse una vivienda noblemente construida, restaurarla y reequiparla sin enmendarles la plana a sus autores originales, y disfrutar de espacios que los nuevos dogmas tontamente nos niegan. Esta casa de 1880 en el barrio de Montserrat, que fue catalogada por pedido de sus dueños, es un ejemplo de particular belleza de este estilo de vida.
La casa podría estar en la Toscana o alguna isla griega, hasta en las costas viejas de Turquía, porque participa plenamente de ese estilo internacional italianizante que tantas alegrías nos dio en más de un continente. En su versión argentina, es la variante sin fisuras ni cortes de la vieja casa criolla, ornada con buen arte pero manteniendo el retaceo nuestro, eso de no darse tantos aires.
Como se ve claramente en las fotos, esta casa es de las de chorizo, organizadas a un lado del terreno y dejando el otro primero a un zaguán, luego a un patio de recibir, más tarde a un segundo zaguán –este abierto– y al final a un segundo patio más informal y ajardinado. El primer patio mantiene sus portones originales, su maravillosa puerta de entrada al patio, con los vidrios de 1890 grabados con las iniciales del dueño de entonces y su galería de sólidas columnas de hierro fundido, industria nacional y marca Vasena. El pavimento de todo este conjunto sigue en sus tonos de calcáreo y la única novedad es que la galería fue cerrada para ganar un ambiente y posibilitar una segunda circulación sin tanto frío.
Atrás, el patio es más ancho y fue ensanchado aún más demoliendo uno de tantos ambientes. Por eso, lo que fuera simplemente en paño de servicios –cocina, retrete, piecita al fondo– es ahora un pequeño edificio autónomo entre las plantas locas que casi se comen el aljibe original.
Pero lo que se gana el alma del visitante son los ambientes de honor, canónicamente adelante en el orden de las cosas. Según pudieron reconstruir los dueños, la casa estaba básicamente terminada en 1880 y fue decorada en dos etapas, hacia 1890 y 1901. Ahí, se estima, los ambientes de adelante recibieron sus yesos ornamentales, sus pinturas y sus dados. Y es muy posible que entonces se conectaran también el gran living –la sala– con el recibidor, por medio de un marco de dos columnas con una pesada entablatura de gran dignidad.
Lo que emboba de estos ambientes son los cielo rasos, unas yeserías elegantes que fueron pintadas a mano en el estilo decorativo de la época. En la sala se ven, en los rincones, pequeños cuadros que muestran una mano más original e inquieta, que dejó piecitas únicas allá arriba. El efecto total es de un reposo alegre, una elegancia cálida.
Luego siguen, como se estilaba en la época, dormitorios que resultaron demasiado oscuros para sus habitantes de un siglo después. La solución fue una serie de lucarnas decoradas con vitrales de época, recurso que funciona tan bien que parece original. Lo mismo ocurre con las mayólicas y alturas de la cocina, que engaña con soltura y parece un ambiente de entonces.
Lo que sí es de entonces es la miríada de detalles de hace un siglo largo. Hay puertas en esta casa que conservan sus maderitas ochaveras y sus picaportes de caja, de los que vienen con una oreja de bronce. Hasta se conserva el sótano original, de los que tienen puerta trampa.
Esta casa preserva el apogeo de la arquitectura doméstica porteña antes del triunfo del estilo francés. La intolerable piqueta y la manía de remodelar todo la hacen ya casi única en una ciudad que supo vivir así.
La casa tiene su propia página de internet en www.vivienda1880.com.ar
jueves, 22 de octubre de 2009
Cómo proyectan ampliar Puerto Madero
Fuente: Perfil
Por Lucas Morando
El Ejecutivo porteño estudia cómo llevar a la práctica el megaproyecto ganador de un concurso organizado por la Sociedad Central de Arquitectos entre varios estudios para desarrollar la zona de la Dársena Norte. Para concretarlo, debe negociar con el Gobierno nacional. El proyecto ganador imagina un nuevo puerto, varias hectáreas de parques, un complejo de edificios con galerías de arte, comercios y viviendas, y hasta pasarelas peatonales a cinco metros de altura que unirán miradores en el río con calles del otro lado de la avenida Alem. También, un centro de transporte y un estacionamiento para 3 mil autos.

A fines de julio pasado, tras un concurso de ideas organizado por la Sociedad Central de Arquitectos, se terminaron de trazar los lineamientos preliminares de un megaproyecto urbanístico que persigue cambiar la fachada de la Dársena Norte, la continuación espacial de Puerto Madero, para siempre. Así, el estilo del barrio más nuevo de la Ciudad podría imitarse y proyectarse del otro lado de la Av. Córdoba.
Los planos y los contenidos del barrio son ambiciosos. Más allá del valor urbano y estético de las 60 hectáreas sobre las que se intervendrá, también se buscará crear varias zonas verdes de parques, se reformulará el puerto de buques, se crearía una central de transferencia de vehículos para mejorar el flujo de tránsito y hasta pasarelas elevadas y puentes peatonales que unan el Microcentro con el Río de la Plata.
Para que se pueda cristalizar este fastuoso proyecto, es necesario que madure un proceso “muy lento” de negociación entre el Gobierno porteño y el nacional. Sucede que las tierras son administradas por el Organismo Nacional de Administración de Bienes (ONABE), que depende de la Nación, que debería cederlas para el proyecto. La Ciudad, por su parte, debe enviar un complejo proyecto a la Legislatura porteña para rezonificar gran parte de las tierras del lugar, donde legalmente hoy sólo se podrían realizar actividades portuarias. Ni comerciales ni gastronómicas ni viviendas, como persigue el proyecto ganador.
El año pasado, el Ministerio de Desarrollo Urbano convocó a la Sociedad Central de Arquitectos para que realizara un concurso nacional e internacional de ideas para tejer el sector urbano de la Dársena Norte. Finalmente, resultó ganador el estudio de la arquitecta Sara Claudia Ciocca y su equipo.
Desde el ministerio explicaron que el concurso no es vinculante, es decir que el Gobierno no está necesariamente obligado a reproducirlo en la práctica, pero está claro que no sólo lo usarán como inspiración sino que tomarán muchas cosas de él.
El año que viene, los técnicos se sentarán con los arquitectos ganadores para ver cómo articular uno definitivo que sea llevado a la práctica.
“A pesar de que nuestra idea es sólo una propuesta y no es vinculante, con un concurso como éste nació Puerto Madero en los 90. Creo que para desarrollar Dársena Norte se necesitarán también entre 20 y 25 años”, proyecta la arquitecta Siocca, que ganó el concurso a fines de julio pasado.
Aggiornado. Una de las aristas más ambiciosas de este proyecto es la creación de un moderno complejo de edificios en forma de arco de flecha recostado que se llamaría Balcón Buenos Aires (BBA) y ocuparía una superficie de más de 200 mil m2, donde principalmente se desarrollarán actividades comerciales. Pero también se contempla la posibilidad de que se levanten vivendas, áreas gastronómicas, oficinas, hotelería, galerías de arte, espacios públicos, etc.
El BBA, que será vidriado, de diseño moderno y mirará al Río de la Plata, tendrá un estacionamiento para 2.704 autos –que ayudaría a descongestionar el caos vial del Centro– y prevé una altura máxima de 31 metros, para estar en armonía con la zona y no entorpecer la vista de los edificios cercanos. Contemplará también un primer piso de cinco metros de altura que se conectará con pasarelas elevadas para circulación peatonal que unirán todas las áreas del proyecto y los miradores en el río con la calle Reconquista, del otro lado de la Av. Leandro Alem. Además de la planta baja y el primer piso, que serán de uso público, el BBA tendrá seis pisos de 3,5 m de altura, donde habrá todo tipo de actividades.
La otra clave de este proyecto es ayudar a resolver el caos de tránsito. Por eso, los planos del proyecto ya contemplan la construcción de la tan esperada y postergada Autopista Ribereña, que uniría el norte con el sur de la Ciudad. A pedido del Gobierno, será subterránea y tendrá salidas y entradas sobre la Av. Córdoba. Además, se prohibirá la circulación de tránsito pesado por la Av. Madero.
Estas reforman se relacionan con otra obra vial postergada: la transformación de la terminal de Retiro. La idea es que para cuando se desarrolle la Dársena, todas las terminales de trenes ya confluyan en Retiro. Por eso se creará una Terminal de Trasbordo Urbano subterránea que conectará Retiro con el centro de Dársena Norte y sus estacionamientos para ayudar a descongestionar el tránsito”, explicó. Pero todavía habrá que esperar varios años para descubrir si esta idea se vuelve realidad.
Por Lucas Morando
El Ejecutivo porteño estudia cómo llevar a la práctica el megaproyecto ganador de un concurso organizado por la Sociedad Central de Arquitectos entre varios estudios para desarrollar la zona de la Dársena Norte. Para concretarlo, debe negociar con el Gobierno nacional. El proyecto ganador imagina un nuevo puerto, varias hectáreas de parques, un complejo de edificios con galerías de arte, comercios y viviendas, y hasta pasarelas peatonales a cinco metros de altura que unirán miradores en el río con calles del otro lado de la avenida Alem. También, un centro de transporte y un estacionamiento para 3 mil autos.

A fines de julio pasado, tras un concurso de ideas organizado por la Sociedad Central de Arquitectos, se terminaron de trazar los lineamientos preliminares de un megaproyecto urbanístico que persigue cambiar la fachada de la Dársena Norte, la continuación espacial de Puerto Madero, para siempre. Así, el estilo del barrio más nuevo de la Ciudad podría imitarse y proyectarse del otro lado de la Av. Córdoba.
Los planos y los contenidos del barrio son ambiciosos. Más allá del valor urbano y estético de las 60 hectáreas sobre las que se intervendrá, también se buscará crear varias zonas verdes de parques, se reformulará el puerto de buques, se crearía una central de transferencia de vehículos para mejorar el flujo de tránsito y hasta pasarelas elevadas y puentes peatonales que unan el Microcentro con el Río de la Plata.
Para que se pueda cristalizar este fastuoso proyecto, es necesario que madure un proceso “muy lento” de negociación entre el Gobierno porteño y el nacional. Sucede que las tierras son administradas por el Organismo Nacional de Administración de Bienes (ONABE), que depende de la Nación, que debería cederlas para el proyecto. La Ciudad, por su parte, debe enviar un complejo proyecto a la Legislatura porteña para rezonificar gran parte de las tierras del lugar, donde legalmente hoy sólo se podrían realizar actividades portuarias. Ni comerciales ni gastronómicas ni viviendas, como persigue el proyecto ganador.
El año pasado, el Ministerio de Desarrollo Urbano convocó a la Sociedad Central de Arquitectos para que realizara un concurso nacional e internacional de ideas para tejer el sector urbano de la Dársena Norte. Finalmente, resultó ganador el estudio de la arquitecta Sara Claudia Ciocca y su equipo.
Desde el ministerio explicaron que el concurso no es vinculante, es decir que el Gobierno no está necesariamente obligado a reproducirlo en la práctica, pero está claro que no sólo lo usarán como inspiración sino que tomarán muchas cosas de él.
El año que viene, los técnicos se sentarán con los arquitectos ganadores para ver cómo articular uno definitivo que sea llevado a la práctica.
“A pesar de que nuestra idea es sólo una propuesta y no es vinculante, con un concurso como éste nació Puerto Madero en los 90. Creo que para desarrollar Dársena Norte se necesitarán también entre 20 y 25 años”, proyecta la arquitecta Siocca, que ganó el concurso a fines de julio pasado.
Aggiornado. Una de las aristas más ambiciosas de este proyecto es la creación de un moderno complejo de edificios en forma de arco de flecha recostado que se llamaría Balcón Buenos Aires (BBA) y ocuparía una superficie de más de 200 mil m2, donde principalmente se desarrollarán actividades comerciales. Pero también se contempla la posibilidad de que se levanten vivendas, áreas gastronómicas, oficinas, hotelería, galerías de arte, espacios públicos, etc.
El BBA, que será vidriado, de diseño moderno y mirará al Río de la Plata, tendrá un estacionamiento para 2.704 autos –que ayudaría a descongestionar el caos vial del Centro– y prevé una altura máxima de 31 metros, para estar en armonía con la zona y no entorpecer la vista de los edificios cercanos. Contemplará también un primer piso de cinco metros de altura que se conectará con pasarelas elevadas para circulación peatonal que unirán todas las áreas del proyecto y los miradores en el río con la calle Reconquista, del otro lado de la Av. Leandro Alem. Además de la planta baja y el primer piso, que serán de uso público, el BBA tendrá seis pisos de 3,5 m de altura, donde habrá todo tipo de actividades.
La otra clave de este proyecto es ayudar a resolver el caos de tránsito. Por eso, los planos del proyecto ya contemplan la construcción de la tan esperada y postergada Autopista Ribereña, que uniría el norte con el sur de la Ciudad. A pedido del Gobierno, será subterránea y tendrá salidas y entradas sobre la Av. Córdoba. Además, se prohibirá la circulación de tránsito pesado por la Av. Madero.
Estas reforman se relacionan con otra obra vial postergada: la transformación de la terminal de Retiro. La idea es que para cuando se desarrolle la Dársena, todas las terminales de trenes ya confluyan en Retiro. Por eso se creará una Terminal de Trasbordo Urbano subterránea que conectará Retiro con el centro de Dársena Norte y sus estacionamientos para ayudar a descongestionar el tránsito”, explicó. Pero todavía habrá que esperar varios años para descubrir si esta idea se vuelve realidad.
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